lunes, 2 de mayo de 2011

Entrenamiento por 7 Picos (Guadarrama)



El que más y el que menos ya conoce la filosofía Caprus, "disfrutar del correr con amigos y preferiblemente por la naturaleza". Ayer domingo elevamos a la enésima potencia esta doctrina.

El día amaneció poco bondadoso para correr, los 3.5ºC, la niebla bastante cerrada y la amenaza de lluvia, hacía bastante desaconsejable el adentrarse por las sendas y caminos de la Sierra de Guadarrama. Pero cual belicosas y aguerridas cabras, con cierta pincelada de imprudencia (Belén, Pedro, Tibu y yo) decidimos realizar el entrenamiento que tenía previsto: 7 picos, volviendo por el Puerto de la Fuenfría y camino Smith.

El recorrido lo comenzamos en el aparcamiento del Puerto de Navacerrada (1.858m), para dirigirnos ( N.W.) por la carretera asfaltada a la Residencia del Ejercito del Aire que se encuentra en la base de la cuerda de Los Cogorros (no digo lo que entendió Pegasus). Una vez allí, y salvando las protecciones de la pista de esquí del Escaparate, nos metimos la primera subida del día, unos 200 metros de cuesta con una pendiente, según Pedro, del 20% (creo que se quedó corto) hasta alcanzar el Cerro del Telégrafo (1.978m). Reseñar que el único que subió corriendo en su totalidad fue Pedro, el resto del género Caprus la subimos andando-corriendo.

A partir del Cerro del Telégrafo cogimos (W) el camino que bordea los siete picos hasta alcanzar el primer pico (último de nuestro recorrido)

En esta ocasión el camino hasta alcanzar la subida al sexto pico, estaba repleto de charcos (algunos parecían pequeñas lagunas) y para hacer más, bucólico o idílico (aunque yo me quedaría con pastoril) el día, el ligero calabobos mudo a un agudo granizo que nos acompaño un buen rato.


Entre subidas y bajadas, ligeramente técnicas, y con algún tramo bastante más técnico que hicimos por despiste de la cabra mayor (el Cabrón), es decir, yo, alcanzamos el primer pico.

A partir de ahí, el recorrido previsto se desvía hacía el sur, aunque también existe la posiblidad de alcanzar el siguiente punto del recorrido, Collado Ventoso, por el camino que traíamos.
El único que apuntó algo de por dónde tirar fue Pedro, el resto de cabras no le hicimos caso y nos metimos por mea culpa, en un berenjenal de narices.

Una bajada, ya de por sí bastante técnica, se complicó bastante en algunos tramos por la cantidad de piedra empapada, tramos con neveros y barro para regalar. Vamos, un sitio ideal para ir a comer la tortilla.

A esas alturas del recorrido, como ya esperaba algún collejón, decidí ir un poco más ligero en la bajada, e ir un poco más adelantado con la excusa de grabar un pequeño vídeo.

Los gestos cariacontecidos de las cabrillas lo decían todo, aunque ahora que recuerdo, Pedro y Tibu se iban descojonando, no sé de qué, mientras tanto Belén trataba de aplicar toda la Teoría Físico-Mecánica para las bajadas super peligrosas y mojadas Volumen 7.

Alcanzado Collado Ventoso, solo nos quedaba la bajada hasta la carretera de la República como terreno técnico, el resto hasta alcanzar nuestro punto de salida, ya era todo pista forestal, por donde creo que disfrutamos bastante, ¿ o no ?, en unos días sabré la respuesta.

Caprus

  • Distancia: 15kms
  • Tiempo: 2h 1'










1 comentario:

  1. Genial entrenamiento. Lo pasamos en grande, granizo, lluvia y frío incluidos. Ya tengo ganas de repetir, pero la próxima vez espero que sea cañero de verdad ;)

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